miércoles, 14 de septiembre de 2022

Hace diez años...

El día 14 de septiembre de 2012 se conmemoraba el quinto aniversario de la entrada en vigor del motu proprio Summorum Pontificum por el que el Papa Benedicto XVI dio libertad a la celebración de la liturgia tradicional. Con tal motivo, nuestra asociación Una Voce Córdoba invitó a nuestro Obispo, D. Demetrio Fernández González, a celebrar el Santo Sacrificio de la Misa en acción de gracias por ese aniversario. El Sr. Obispo aceptó amablemente nuestra invitación y celebró la Santa Misa prelaticia, en la que Summorum Pontificum llamaba forma extraordinaria del rito romano. El acto tuvo lugar en la iglesia de Santa Ana, de MM. Carmelitas Descalzas, en la fecha indicada, 14 de septiembre de 2012, en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

La celebración contó con la participación, como capellanes, de los Rvdos, D. Raúl Olazábal Palou, del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, y D. Juan Manuel Rodríguez de la Rosa. Asimismo intervino la schola Iubilate Deo de la asociación hermana Una Voce Sevilla.

Hoy, al cumplirse diez años de aquella Misa, queremos recordarla dando gracias a Dios por los frutos de conversión y de santidad que produjo aquella sabia disposición de nuestro querido Benedicto XVI, y pedimos a la Divina Providencia que permita que esos frutos se sigan produciendo por la celebración regular de la liturgia tradicional en la Santa Iglesia.

Y al contemplar las restricciones que se quieren imponer a la liturgia tradicional, de forma arbitraria e injustificada, pedimos a Dios nuestro Señor, por intercesión de Su Santísima Madre, que mueva el corazón de nuestros Pastores, para que permitan la conservación y difusión de una liturgia venerable y santa, de la que sólo puede derivar la mayor gloria de Dios y el bien de las almas.

Reproducimos las fotografías que en nuestra página ilustraron la crónica publicada en aquella fecha.








jueves, 11 de agosto de 2022

15 de agosto: Misa de la Asunción

Recordamos que en la solemnidad de la Asunción de la Stma. Virgen María a los cielos, el lunes 15 de agosto a las 12,30 horas se oficiará (D.m.) la Santa Misa tradicional en Córdoba, en la iglesia de Santa Ana, de MM. Carmelitas Descalzas, sita en C./ Ángel de Saavedra, s/n.

Recordamos igualmente que se celebra la Santa Misa tradicional todos los domingos a las 12,30 horas en la misma iglesia de Santa Ana.

Rogamos la asistencia de todos nuestros asociados y amigos.

Assumpta est Maria in coelum: gaudet exercitus Angelorum. Alleluia.



viernes, 29 de julio de 2022

"Venid y lo veréis"

Manuel Arrebola Vacas


Vivimos tiempos en los que el desasosiego reina en nuestro espíritu al ver cómo la confusión y la apostasía campan a sus anchas en nuestra amada Iglesia Católica y cómo nuestra gran España es denigrada y atacada sin piedad desde distintos frentes buscando su desintegración. Y he aquí que, de la mano de unos jóvenes católicos laicos, y sin filiación política alguna, sólo por amor a su Iglesia y a su patria, surge la posibilidad de ofrecer oraciones, sacrificios y mortificaciones por la Iglesia y por España peregrinando durante tres días desde la Catedral de Oviedo (donde se custodia el Santo Sudario que cubrió el rostro de nuestro Señor Jesucristo en su descendimiento de la cruz) hasta la Basílica de Covadonga (lugar en el que se inició la reconquista cristiana de la Península Ibérica) llegando el día de Santiago Apóstol (Patrón de España). Y todo ello aderezado con la celebración del Santo Sacrificio de la Misa con el Missale Romanum de 1962, heredero último del misal con el que asistieron a la misa la práctica totalidad de nuestros santos. Había que estar ahí, por la Iglesia, por España, y para poner mi granito de arena en la difusión de ese gran Tesoro del catolicismo que es la Misa Tradicional, desconocido por la mayoría de católicos en la actualidad y por mí mismo hasta hace poco tiempo. Parafraseando la parábola de la perla preciosa podría decir que para mí la Misa Tradicional “es semejante a un comerciante que busca perlas finas, y que cuando encuentra una de gran valor, va, vende todo lo que tiene, y la compra” (Mt. 13, 45-46).


Desde la organización son claros: Se trata de una peregrinación penitencial. Hacer unos cien kms. en tres días, caminando por la difícil orografía asturiana y en unas condiciones de descanso e higiénicas precarias es para pensárselo. Y, cómo no, surgen dudas. Pero ante esas dudas emerge el lema de la peregrinación: “Sé de quien me he fiado” y brota de los labios el “Fiat” y el abandono, aceptando lo que venga en la confianza de que Él está al mando.

Han sido tres días duros, de calor sofocante, de kilómetros que parecían infinitos, con cuestas interminables y bajadas que daban vértigo. Tres días de sufrimiento físico pero de mucho gozo espiritual. Tres días en los que hemos podido palpar a Dios. Un Dios, más Padre amoroso que nunca; que cuando fallaba el ánimo nos reconfortaba con una meditación a propósito del capellán; que acortaba los kilómetros con la charla de un peregrino hasta entonces desconocido; que cuando escaseaban las fuerzas te ponía una manzana en el camino o un arándano ofrecido por un paisano; que cuando escaseaba el agua colocaba una fuente en el camino o te ofrecía la de un compañero de viaje que renunciaba a ella con una sonrisa en la boca; que cuando faltaba el aire te acariciaba con una inesperada brisa fresca; y que a cada paso te aliviaba la fatiga con las vistas inigualables de su creación.


Han sido tres días en los que se ha podido apreciar el rastro del obrar de Dios, de cómo sus planes no son nuestros planes y cómo nuestros caminos no son sus caminos. Resulta impensable, humanamente hablando, que cientos de jóvenes se hayan sentidos atraídos por una liturgia casi proscrita de la que nadie habla, en la que no han sido formados y a la que la mayoría no tiene acceso y si lo tienen es muy complicado. Cientos de historias particulares, cientos de caminos distintos e insospechados. Y todos confluyendo en el momento y lugar determinado. ¿Verdad, amigos de Burgos?


Resulta paradójico que la gran defensora de un rito tan antiguo como el Rito Latino Tradicional, “la misa Tradi” como ellos simpáticamente la llaman, pudiera ser la juventud. Una juventud con espíritu de sacrificio que, superando las adversidades, ha llenado estas tres jornadas de alegría, de respeto y de civismo, consiguiendo que la convivencia, tanto en las marchas como en los campamentos, a pesar de las numerosas dificultades propias de un evento así, haya transcurrido en perfecta armonía. Un rayo de luz al final del túnel. Hay Esperanza.

Hay que hacer una referencia especial a los numerosos sacerdotes y seminaristas que, sacrificando días de descanso de su actividad cotidiana, han realizado la peregrinación. La mayoría de ellos acompañando a pie a uno de los capítulos y a cargo de su atención espiritual y religiosa. Todos ellos han dado un auténtico testimonio de abnegación, sacrificio, vocación de servicio y amor a Cristo. El rezo del Santo Rosario, diversas meditaciones y las confesiones de numerosos peregrinos han sido parte esencial de las marchas diarias.


Sin duda alguna, el cénit de la peregrinación ha sido la celebración solemne del Santo Sacrificio de la Misa en la Basílica de Covadonga. Las tres jornadas de marcha no podían tener una mejor culminación. Si bien los días anteriores se habían celebrado misas solemnes de campaña en los campamentos, ahora el Santo Sacrificio se celebraba con todo su esplendor y sacralidad en el marco para el que había sido concebida la liturgia del rito latino anterior a 1970. La majestuosidad del templo y la sonoridad que proporciona a los acordes del órgano y al canto gregoriano, elevan el espíritu hacia Dios y envuelve al peregrino en una atmósfera que propicia la asimilación de la grandiosidad de lo que allí se celebra.

Hay que felicitar a la organización y a los voluntarios por su impagable labor. Por supuesto que todo es susceptible de mejora, todo tiene sus luces y sus sombras, y aunque en este caso sean muchas más las primeras que las segundas, me consta que desde la organización son conscientes de ello y seguirán trabajando incansablemente para reducir las sombras al mínimo. El rumbo marcado es el correcto, queda perseverar. Pidamos a Dios que les dé fortaleza para aventar la parva y también sabiduría para reconducir los diversos caminos seguidos por los peregrinos para llegar hasta Nuestra Señora de la Cristiandad, al único camino que lleva a la eternidad: Jesús, el Camino, la Verdad y la Vida. De conseguirlo, esta peregrinación podrá ser fiel reflejo de la parábola del grano de mostaza, convirtiéndose en germen del rito tradicional latino en España y contribuyendo con ello a la restauración del espíritu de la Cristiandad y al orden social cristiano.

Laetare Mater, Hispania tua est.



jueves, 21 de julio de 2022

Misa tradicional en el día de Santiago

Con motivo de la festividad del Apóstol Santiago, Patrón de España, el lunes 25 de julio a las 19,00 horas se oficiará (D.m.) la Santa Misa tradicional en Córdoba, en la iglesia de Santa Ana, de MM. Carmelitas Descalzas, sita en C/ Ángel de Saavedra, s/n.

Invitamos a todos los fieles cordobeses a participar en la Santa Misa para pedir la intercesión del Santo Apóstol a cuyo patrocinio está encomendada España.

O sidus refulgens Hispaniae, sancte Jacobe Apostole, intercede pro nobis ad Dominum.




lunes, 6 de junio de 2022

Bendición de la nueva iglesia del monasterio del Oasis de Jesús Sacerdote

 

Nisi Dominus aedificaverit domum, in vanum laboraverunt qui aedificant eam.


El sábado día 4 de junio pasado ha tenido lugar la bendición de la nueva iglesia del monasterio de San José, del Oasis de Jesús Sacerdote, levantado en un hermoso paraje sito en las inmediaciones de Villaviciosa de Córdoba. El instituto del Oasis de Jesús Sacerdote tiene como propio el rito romano en su forma tradicional. 

La bendición estuvo a cargo del Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Demetrio Fernández González, obispo de Córdoba. Comenzó el acto con la aspersión de los muros exteriores del edificio de la nueva iglesia. A continuación, el Sr. Obispo con los sacerdotes y acólitos penetraron  en el nuevo templo donde la comunidad de religiosas inició el canto de la letanía de los santos, en el curso de la cual se procedió a la bendición propiamente dicha. Finalmente se concluyó con la aspersión de las paredes interiores del templo y la oración conclusiva.

Una vez bendecido el nuevo templo, entraron los fieles en él para asistir a la primera Misa que se oficiaba en el mismo. La Santa Misa prelaticia fue celebrada por el mismo Sr. Obispo, al que asistieron el P. José Calvín, de la Fraternidad de San Pedro, y D. Gabriel Manzanares, capellán del mismo monasterio. Asistieron al acto varios sacerdotes y un numeroso grupo de fieles que llenaba la nueva iglesia, entre ellos una nutrida representación de nuestra asociación "Una Voce Córdoba" y varios miembros de la asociación hermana "Una Voce Sevilla". Se celebró Misa de Santa María Reina, a la que está dedicada la nueva iglesia.

Concluido el acto pudimos pasar al locutorio para felicitar a la comunidad de religiosas del Oasis de Jesús Sacerdote por el logro conseguido gracias al trabajo y perseverancia de las religiosas y a la colaboración de numerosos bienhechores, pero sobre todo gracias a la oración de la misma comunidad y de muchas almas, que ha merecido verse recompensada por el nuevo edificio levantado para dar culto a Dios.

Creemos que en este caso es más evidente que nunca aquello del Salmo que sirve de lema a esta breve crónica: Nisi Dominus aedificaverit domum, in vanum laboraverunt qui aedificant eam.

Desde estas líneas, nuestra asociación se une al regocijo de las religiosas y pide a Santa María Reina, a la que está dedicada la nueva iglesia, que proteja y ampare siempre a la comunidad del Oasis de Jesús Sacerdote.

Publicamos a continuación algunas fotografías del acto.

Inicio de la procesión


Oraciones iniciales ante la puerta de la iglesia


Aspersión de los muros exteriores

Otro momento de la aspersión de los muros exteriores

Canto de la letanía de los santos

Aspersión de los muros desde el interior

Vista de la nueva iglesia antes del inicio de la Santa Misa

Un momento de la celebración de la Santa Misa

El Sr. Obispo con los capellanes y los acólitos que lo asistieron durante la bendición y la Santa Misa


domingo, 17 de abril de 2022

Feliz Pascua de Resurrección

Haec dies, quam fecit Dominus: exsultemus, et laetemur in ea.

UNA VOCE CÓRDOBA desea una feliz y santa Pascua de Resurrección a todos sus asociados, colaboradores y amigos.

A los pies de Jesús Resucitado y de su Santísima Madre ponemos esta intención: la libertad para que podamos practicar, conservar y difundir la liturgia tradicional.



lunes, 11 de abril de 2022

Cultos de Semana Santa

Lamentablemente, por causas ajenas a nuestra asociación, en el presente año no se celebrarán en la ciudad de Córdoba los Santos Oficios de la Semana Santa conforme a la liturgia tradicional. Únicamente se celebrará la Santa Misa del Domingo de Resurrección, el día 17 de abril, en la iglesia de Santa Ana, de MM. Carmelitas Descalzas, a las 12'30.

No obstante, en la diócesis, sí se celebrarán los Santos Oficios, D.m., en el monasterio del Oasis de Jesús Sacerdote, en las inmediaciones de Villaviciosa de Córdoba, en el siguiente horario:

Jueves Santo, 14 de abril, a las 18 horas.

Viernes Santo, 15 de abril, a las 16 horas.

Sábado Santo, 16 de abril, a las 22 horas.




domingo, 3 de abril de 2022

Horario del Domingo de Ramos

El Domingo de Ramos, 10 de abril, alteraremos el horario de la celebración de la liturgia tradicional en Córdoba. A las doce del mediodía comenzará la Bendición de los ramos, y a continuación se celebrará la Santa Misa. La celebración tendrá lugar en la iglesia de Sta. Ana, de MM. Carmelitas Descalzas, en calle Ángel de Saavedra de nuestra ciudad.

Rogamos disculpas por las molestias que esta modificación ocasional pueda causar.



martes, 15 de marzo de 2022

Misa en honor del glorioso Patriarca S. José


El sábado 
19 de marzo, Festividad de San José, Esposo de la Santísima Virgen María, se oficiará (D.m.) a las doce y media la Santa Misa Tridentina en honor de este Glorioso Patriarca y Protector de la Santa Iglesia en el convento carmelitano de Santa Ana, sito en C/ Ángel de Saavedra7.

Se trata de fiesta de precepto y, por tanto, los fieles tienen la obligación de participar en la Santa Misa. La asociación «Una Voce Córdoba» invita a todos los fieles cordobeses a invocar en el día de su fiesta a este admirable custodio de Jesucristo y protector de su cuerpo místico.

SANCTE IOSEPH, PROTECTOR SANTÆ ECCLESIÆ, ORA PRO NOBIS

Recordamos que todos los domingos y festivos se celebra la Santa Misa tradicional a las 12'30 horas en la misma iglesia de Sta. Ana, de MM. Carmelitas Descalzas. 

viernes, 24 de diciembre de 2021

Feliz y Santa Navidad

UNA VOCE CÓRDOBA desea a todos sus asociados y amigos las gracias de una Santa Navidad y un año nuevo lleno de las bendiciones de Dios. Pedimos especialmente que el Niño Dios continúe bendiciendo nuestro apostolado en favor de la conservación y difusión de la liturgia tradicional de la Santa Iglesia.



lunes, 13 de diciembre de 2021

Grabación de la Santa Misa de la Inmaculada Concepción

Publicamos la versión definitiva del vídeo de la Santa Misa de la fiesta de la Inmaculada Concepción, celebrada el pasado día 8 de diciembre, en la iglesia del monasterio de Santa Ana, de MM. Carmelitas Descalzas, de Córdoba. Se puede ver en este enlace. Celebró el P. Benjamín Andrew Wilkinson, S.E.M.V.

Agradecemos al autor, nuestro amigo D. Antonio Varo Pineda, el gran trabajo realizado.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Grabación de la Santa Misa cantada del día de la Purísima Concepción

Con mucho gusto publicamos la grabación de la Santa Misa cantada en el día de la Inmaculada Concepción en el monasterio de Santa Ana de Córdoba, en acción de gracias por la toma de hábito de una religiosa carmelita descalza de dicho monasterio. En el mismo día celebramos el XIII aniversario de la constitución de nuestra asociación Una Voce Córdoba. El celebrante es el P. Benjamín Andrew Wilkinson, S.E.M.V. La grabación fue hecha por D. Antonio Varo Pineda.




domingo, 5 de diciembre de 2021

Misa Tradicional cantada en el día de la Purísima Concepción

 

Nuestra Asociación tiene la alegría de informar de la celebración de la Santa Misa Tradicional cantada en Córdoba el próximo día 8 de diciembre, miércoles, en la gran solemnidad de la Purísima Concepción.. Como de costumbre, tendrá lugar a las 12'30 horas en la iglesia de Sta. Ana, de MM. Carmelitas Descalzas, sita en calle Ángel de Saavedra de nuestra ciudad. Se interpretará el ordinario de la Misa de Angelis y el propio del día en gregoriano.

La Santa Misa se ofrecerá especialmente en acción de gracias por la toma de hábito de una religiosa carmelita de la comunidad del mismo monasterio de Santa Ana.

También en el citado día de la Purísima Concepción nuestra asociación "Una Voce Córdoba" celebra el XIII aniversario de su constitución.

Invitamos a todos los fieles cordobeses devotos de la liturgia tradicional de la Santa Iglesia a asistir a esta celebración.



DECLARAMUS, PRONUNTIAMUS ET
DEFINIMUS DOCTRINAM, QUAE TENET,
BEATISSIMAM VIRGINEM MARIAM IN
PRIMO INSTANTI SUAE CONCEPTIONIS
FUISSE SINGULARI OMNIPOTENTIS DEI
GRATIA ET PRIVILEGIO, INTUITU
MERITORUM CHRISTI IESU SALVATORIS
HUMANI GENERIS, AB OMNI ORIGINALIS
CULPAE LABE PRAESERVATAM
IMMUNEM, ESSE A DEO REVELATAM,
ATQUE IDCIRCO AB OMNIBUS FIDELIBUS
FIRMITER CONSTANTERQUE
CREDENDAM.

DECLARAMOS, AFIRMAMOS Y
DEFINIMOS QUE HA SIDO REVELADA
POR DIOS, Y DE CONSIGUIENTE, QUE
DEBE SER CREÍDA FIRME Y
CONSTANTEMENTE POR TODOS LOS
FIELES, LA DOCTRINA QUE SOSTIENE
QUE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA FUE
PRESERVADA INMUNE DE TODA
MANCHA DE CULPA ORIGINAL, EN EL
PRIMER INSTANTE DE SU CONCEPCIÓN,
POR SINGULAR GRACIA Y PRIVILEGIO DE
DIOS OMNIPOTENTE, EN ATENCIÓN A
LOS MÉRITOS DE JESUCRISTO,
SALVADOR DEL GÉNERO HUMANO.

 




viernes, 29 de octubre de 2021

Santa Misa tradicional en Córdoba: 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre


Con gran satisfacción informamos a todos nuestros asociados y amigos de la celebración de la Santa Misa tradicional en Córdoba los días 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre. Todas las celebraciones tendrán lugar en la iglesia de Santa Ana, de MM. Carmelitas Descalzas, sita en calle Ángel de Saavedra, 7. Se desarrollarán con arreglo al siguiente horario:

Domingo, 31 de octubre: Con motivo de la fiesta de Cristo Rey la Santa Misa será cantada. Se interpretará el ordinario de la Misa de Angelis, y el propio del día en gregoriano. Como todos los domingos, se celebrará a las 12'30 horas.

Lunes, 1 de noviembre: Como en todos los días festivos de precepto, en la fiesta de Todos los Santos, la Santa Misa tradicional tendrá lugar a las 12'30 horas.

Martes, 2 de noviembre: En la conmemoración de los fieles difuntos, nuestra asociación convoca a las tres Misas de Requiem que comenzarán a las 5'30 de la tarde.

Rogamos y agradecemos la asistencia y la difusión.






martes, 3 de agosto de 2021

Tengo que ir, no puedo faltar

José Luis Pérez


Esas fueron las primeras palabras que surgieron en mi interior cuando me enteré de la I Peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga. No obstante, he de reconocer que al momento me entraron las primeras dudas, debidas sobre todo a mi reciente conversión y al conocer que no iba a formarse un capítulo en mi ciudad.

He de mencionar que esa incertidumbre se disipó con la misma rapidez con la que llegó. Sabía que en el mismo año de mi conversión había surgido esta primera peregrinación  ̶ el Señor me mandaba un claro mensaje ̶  y por tanto, rellené mi inscripción apuntándome en el capítulo de Córdoba ‘Arcángel San Rafael’. Quiero destacar la acogida, el trato y la amabilidad de todos y cada uno a los miembros de este capítulo cordobés. Que no nos conociéramos en persona no fue un impedimento para que pudiéramos compartir rezos, camino, risas, fatiga y cánticos. Estos cinco días me han permitido descubrir a jóvenes como yo, con una fe inquebrantable en Nuestro Señor Jesucristo, un sentido del deber para con la patria y una gran pasión por la tradición y costumbres de ésta.



Así pues, la primera etapa de la peregrinación daba comienzo el sábado desde la misma Catedral de Oviedo. Más de 400 peregrinos, en su mayoría jóvenes, iniciábamos la marcha con Nuestra Señora de Covadonga a la cabeza. Tras todo un día caminando y rezando llegamos al campamento, un prado verde situado en la parte trasera de una pequeña iglesia. Después de montar la tienda y descansar un poco, tocaba acudir a la explanada para asistir a mi primera experiencia con la Santa Misa en la Forma Extraordinaria del Rito Romano.

Para un joven de 28 años que nunca había asistido a la Santa Misa tradicional, he de reconocer que me impresionó sobremanera y superó con creces todas mis expectativas. Si bien es cierto que antes de la peregrinación me había visto varios vídeos y me habían hablado de ella, nada se puede comparar a asistir en persona. La belleza que emana de la Misa Tridentina es tan pura que consigue mantener solemnes y atentos a los fieles en todo momento, tanto es así que, bajo mi humilde opinión, todo católico debe intentar asistir al menos una vez.


Han pasado ya varios días desde aquel momento. El latín, el altar, la solemnidad, la orientación del sacerdote y su vestimenta, los rezos, los cantos gregorianos, la comunión de rodillas y en la boca o los velos que llevaban las mujeres forman unos recuerdos que no se me borrarán jamás de la memoria. El sacerdote rezaba las oraciones en secreto, mientras el coro entonaba el Introito, los Kyries y el Gloria. En medio de todo esto yo asistía asombrado, envuelto en un aura de paz que calaba hasta el fondo de mi alma y me permitía establecer una conexión con el Señor como nunca antes había vivido. Certeras y solemnes fueron también las homilías de los sacerdotes, especialmente para mí la del padre Xavier Català, que llegó a emocionarme con sus palabras.



Tras finalizar la Santa Misa, disponíamos de un breve descanso para cenar. En este tiempo, la organización proporcionaba una sopa caliente y el resto de la cena era compartida entre los peregrinos. Estas pequeñas cenas las guardo con gran recuerdo, debido al ambiente de camaradería que imperaba en ellas. El día concluía con el último acto programado, la Adoración al Santísimo Sacramento. Otra primera experiencia que ha quedado marcada en mi interior, por la solemnidad que regía en el acto y la paz que uno alcanzaba estando de rodillas ante el Señor. Finalmente, volvíamos a las tiendas para descansar y así poder reanudar la marcha temprano al día siguiente.


Las dos etapas restantes transcurrieron de forma muy similar. Al caminar no podíamos evitar echar la vista atrás para contemplar la columna de peregrinos, todos en su capítulo marchando tras su estandarte y su cruz correspondientes. Si bien no éramos los únicos que nos emocionaba ver aquello, puesto que los vecinos de los diferentes municipios que cruzábamos asistían atónitos ante nuestra comitiva. Con lágrimas, sonrisas y aplausos nos recibían y nos animaban a continuar con nuestro camino. Un momento especial en esta peregrinación ocurrió cuando quedaban 5 km para llegar al Santuario. Marchábamos en columna cuando un hombre mayor, ataviado con ropa de jardinería, nos observaba muy atento. Nos preguntó desde dónde veníamos y hacia dónde nos dirigíamos, a lo que contestamos de Oviedo y hacia el Santuario de Covadonga. Sorprendido, comenzó de inmediato a cortar rosas de su propio rosal, para luego entregarlas a los peregrinos que por allí pasábamos. “Para la Santina” nos decía.

Al finalizar tres días de intenso camino aparece el Santuario y el cansancio desaparece. Christus Vincit, Salve Regina, retomando con fuerza los cánticos que nos habían acompañado en la dura marcha nos arrodillamos y entonamos el Laudate Mariam. Hablando al día siguiente en el viaje de vuelta, todos los peregrinos coincidíamos en lo emocionante y vibrante que había sido ese momento de entrada triunfal a la explanada del Santuario.


Con la consagración a la Virgen y el acto final dentro del Santuario, la peregrinación concluía así su primera edición. En esta cita para la historia, se puso la primera piedra para la reconquista de España y la restauración de la Cristiandad en nuestra Amada Patria.

No tengo palabras de agradecimiento suficientes para la organización, ya que pude ver y participar de primera mano en lo complicado que es coordinar un evento de este tipo. Nos vemos, si Dios quiere, en la II edición porque si Cristo llama, la juventud responde unida bajo su cruz.

 Esto eis, Dómine, turris fortitúdinis a fácie inimíci

 ¡VIVA CRISTO REY!

 


 


miércoles, 21 de julio de 2021

La verdad y la belleza

Ignacio Giner Ruiz


¡Basta de silencios! Que por tanto callar, el mundo está podrido

Santa Catalina de Siena



De las pocas cosas que sabemos es que Dios quiere que cumplamos Su voluntad, nos pongamos en Sus brazos y acojamos Su ley. Pero a esta verdad evidente, se le une otra muy interesante, y muy bonita: el culto a la belleza. Si Dios hubiese sido distante, alejado de toda caridad (como el deísmo y el jansenismo defienden, herejías graves), con cumplir Su voluntad sin disfrutar de la vida sería suficiente; pero no fue así, no eran esos Sus designios, y por eso, creó el punto de atracción en la belleza. Por eso, la belleza es una consecuencia del amor infinito de Dios.

La belleza en una mujer bonita, elegante, fina, recatada; la belleza en las obras de arte, que cuanto más excelsas son, más cerca están de Dios; un paisaje de montaña, o una puesta de sol en una tarde de viento calmado, con el mar frotándose con las arenas finas; el canto de un jilguero; un violín bien afinado, o una guitarra, o un pasodoble español; una poesía de amor, o de guerra; un caballo armónico, o un lance a la verónica, o un pase al natural.

Estos son pequeñas muestras de belleza, a las que se podrían unir la bondad de corazón de un alma que no tiene doblez, un abrazo amoroso, la sintonía entre padre e hijo, una explicación del anciano de la familia o una bonita amistad entre dos nobles amigos.

Eso como expresiones de belleza en el plano terreno, pero ¿y en el plano celestial? Para eso hay que acudir a Santo Tomás, el Doctor angélico. La jerarquía establecida en relación a los ángeles, que nuestra pobre imaginación sitúa como aquellos cuadros del Siglo de Oro en los que destelleaban lucen de entre las nubes, produciendo una amalgama de colores cálidos y acogedores, cremosos, anaranjados, algún celeste, con los ángeles haciendo camino, y por fin…Dios.

La belleza es el camino que acerca a Dios, y todo lo que no sea bello, no tiene arte; ahí reinará lo feo, por tanto, reinará Satanás. La belleza se ve en los modales, de los que tan carentes estamos hoy, o en la vestimenta, en la que, por fuerza de innovar, se ha perdido la esencia, y se ha perdido la belleza.

Pero entre el cielo y la tierra, ¿qué belleza situamos? Indudablemente la de la Santa Misa, la de siempre, la tradicional. Resulta curioso, y pronto lo aprendí viendo torear a Morante de la Puebla, cómo el arte, que parece inspiración del hombre, tiene una geometría perfecta. Esto me lleva a pensar que, efectivamente, es inspiración, pero divina. Es decir, Dios se sirve de ese momento para dejar una firma preciosa, efímera, única, inacabable, inagotable, imperecedera, y eso se sabe que no es del hombre, sino que es de Dios. Lo que en el humanismo grecorromano buscaban con tanto ahínco, no llegaron nunca a comprenderlo: el arte es bello, porque es de Dios y para Dios.

Por eso mismo, la Misa con el rito de siempre es completamente de Dios y para Dios, todo cumple una belleza y una geometría perfectas ¡Un orden único! Las oraciones al pie del altar son sencillamente colosales, el sacerdote pide perdón a Dios y a los fieles en un Confiteor tenaz y amoroso, va acercándose al altar de Dios con sigilo, sabiéndose pecador, pero pastor necesario para guiar a las almas que le siguen (por eso les da la espalda, porque es el primero, es el único que puede tratar con Dios estos temas, porque sus manos están consagradas). La colocación en el altar de cada objeto sagrado tiene una significación; el aroma que algunos acólitos santos dejan con el perfume que siempre suele haber en las también sacristías santas, porque cuando Cristo arribe, tiene que estar todo perfecto; los ornamentos son sencillamente impresionantes. Un oro recargado, engalanado de la forma más caprichosa -por un alma piadosa, también inspirada por Dios, por supuesto- en un fondo correspondiente al día. Que si negro para difuntos, rojo para mártires, el nazareno penitente, blanco alegre o el ordinario verde esperanza, porque la esperanza es lo corriente en el fondo de la celebración católica por antonomasia: la Misa tradicional, la de Santa Teresa, Santa Catalina, Santa Teresita, Santa Isabel de la Trinidad, San Ignacio, Santo Tomás, San Francisco Javier, San Pio X, los mártires de los romanos, de los árabes, de los jacobinos, de los comunistas y una larga lista de gente que goza en el cielo ya. Las oraciones propias del día es miel entre los labios del orante; la unción del sacerdote al hablar en voz baja, con sigilosos movimientos en el “ruedo” en el que se va a encontrar con Dios, la ayuda incondicional del acólito… ¡Qué gozada de misterio!

Y cuando se llega al Canon, un silencio cálido y frío a la vez cae como un bloque de mármol sobre el templo. Un campanilleo leve pero enérgico anuncia la llegada, y como un paso de palio de frente, o un Cristo por las calles de nuestra amada España, se va acercando, poco a poco, lento, pero con mucho amor, por eso va lento. El acólito espera la señal y el sacerdote se arrodilla. ¡Clin! Un campanilleo, la mano izquierda a la casulla y la eleva, y a la vez se eleva la Sagrada Hostia y se hace sublime. El cielo, la tierra, el tiempo, el espacio… ¡Todo! ¡Todo en ese momento, y en ese fragmento! El sacerdote levitando, colgado del pan, que ya no es pan, sino el Cuerpo de Cristo, y por eso se cuelga ¡Clin, clin, clin! ¡Ya está aquí el Rey y Salvador! Un suspiro de paz en las almas y se consagra ahora la Sangre en la especie del vino, que es la vid-a, que lo es todo. Y Dios en su amplísima Misericordia se refleja en la Sangre vertida en el cáliz y amaina su ira contra el pueblo pecador, porque Cristo Su Hijo, intercede por nosotros con Su muerte, con Su muerte diaria, que es la Misa.

Continúa el rito ancestral, celebrado por infinitas almas de cristal puro y de corazón fiero que nos precedieron. La paz brota del altar sólo cuando Cristo resucita, que en la Misa es la unión del cuerpo y la sangre, cuando el sacerdote deja caer un fragmento de la Hostia en el Cáliz. ¡Es sublime, y no hay más que decir!

Terminando con la comunión, en la boca y de rodillas, con un Confiteor de la feligresía cargado de sentimientos encontrados: amor, dones inmerecidos, alegría, tristeza, pero por fin de rodillas ¡Cristo se sumerge en nuestro ser!

Se termina con las oraciones finales a la Reina, a la Intercesora, a la Corredentora, a la Sin pecado concebida, a Aquella que se humilló tanto que Dios la elevó a lo más grande, a ser Su madre, y Ella fue la nuestra, aquella niña de Nazaret: ¡la Virgen María!

Y así día tras día, semana tras semana, mes tras mes, siglo tras siglo, como cauce natural del agua que baja por las montañas, la tradición hace su función, aflora santos, alimenta el misterio, que es unión íntima con lo sagrado, y cultiva la belleza, que sólo lleva a Dios.



lunes, 12 de julio de 2021

Santa Misa en el Santuario de la Virgen de Araceli 10-7-2021. Crónica y fotografías

Coincidiendo aproximadamente con el aniversario de la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum, de S.S. el Papa Benedicto XVI, y en acción de gracias, se celebró la Santa Misa tradicional cantada en el Santuario de María Santísima de Araceli, patrona de Lucena, el sábado día 10 de julio, a las 12 del mediodía.

Celebró el Santo Sacrificio el Rvdo. P. Fr. Joaquín Pacheco Galán, O.F.M., que se desplazó al efecto desde su actual destino en el Monasterio de Guadalupe, y al que queremos manifestar una vez más nuestro vivo agradecimiento. 

Se celebró como votiva la misa propia de la Stma. Virgen de Araceli, aprobada por la Sagrada Congregación de Ritos en 1851. La schola interpretó la misa de angelis y el propio del día en gregoriano, y se concluyó con el canto de la Salve y el himno que en 1948, con ocasión de la coronación canónica de la Virgen de Araceli, compusieron Pemán y Aramburu.

A continuación, los asistentes pudieron visitar el hermoso camarín de la Stma. Virgen de Araceli.

Asistió en coro Mons. Alberto José González Chaves. Entre los asistentes se contaban numerosos fieles adherentes a la liturgia tradicional, tanto de nuestra asociación cordobesa como de las asociaciones hermanas Una Voce de Cádiz, Huelva y Sevilla. Es de destacar la presencia de un notable grupo de jóvenes de nuestras asociaciones, lo que da idea del arraigo y difusión de la liturgia tradicional entre la juventud católica de nuestra región.

Como cada año, expresamos nuestro agradecimiento al Sr. Rector del Santuario, a la Archicofradía de María Stma. de Araceli y al personal del Santuario, por las facilidades que siempre nos brindan para la celebración de la Santa Misa tradicional.

Después de la Santa Misa algunos de los participantes compartieron un almuerzo en un establecimiento hotelero de Lucena, lo que sirvió para estrechar lazos entres fieles venidos de distintos puntos de la geografía andaluza.

Publicamos a continuación algunas fotografías de una jornada inolvidable.




 









jueves, 1 de julio de 2021

Misa tradicional cantada en Lucena 10-7-2021, con ocasión del aniversario del motu proprio Summorum Pontificum

Con ocasión del aniversario de la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum, y en acción de gracias, el sábado, día 10 de julio, a las 12 del mediodía, se celebrará, D.m., la Santa Misa tradicional cantada en el santuario de la Virgen de Araceli, en Lucena.

La Misa será celebrada por el Rvdo. P. Fr. Joaquín Pacheco Galán, O.F.M.

Se celebrará misa votiva de la Stma. Virgen de Araceli, patrona de Lucena, cuya misa propia fue aprobada por Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos de 18 de julio de 1851.

El motu proprio Summorum Pontificum fue promulgado por S.S. el Papa Benedicto XVI el 7 de julio del año 2007, con la finalidad de normalizar y dar mayor libertad a la celebración de la liturgia tradicional de la Iglesia, o forma extraordinaria del rito romano.

Nuestra asociación quiere conmemorar el aniversario de este trascendental documento pontificio en la mejor forma posible, mediante la celebración de la Santa Misa tradicional ante las plantas benditas de la Stma. Virgen de Araceli, en su bellísimo santuario, situado en el centro de Andalucía.

Invitamos especialmente a todos los fieles devotos de la liturgia tradicional, en la seguridad de que querrán sumarse a nosotros en esta acción de gracias a Dios nuestro Señor, mediante el ofrecimiento del Santo Sacrificio del Altar.

Leva in circuitu oculos tuos, et vide; omnes isti congregati sunt, venerunt tibi.